martes, 3 de julio de 2012

PRESENTACIÓN




           La educación rural en Tamaulipas tiene una trayectoria histórica de lucha y de vínculo con los campesinos. En más de sesenta años, la normal rural ha dado testimonio de su trascendencia.
           “El Normalismo Rural en Tamaulipas” es una obra, difundida ahora con la tesitura de sumarse ala celebración del cincuentenario de la primera generación del plan de seis años de la Escuela Normal Rural “Lauro Aguirre” de Tamatàn.
          Por varias razones merece ser leída, comentada y conservada como un texto e significación histórica y pedagógica. Interesa ala historia y a la pedagogía por ser aquella institución uno de los planteles que mejor representó, impulsó y dio brillo a la educación rural tamaulipeca.
          Concierne también, como palmaria reminiscencia de gratitud de tres connotados maestros que estuvieron en sus aulas en diferentes momentos y cometidos. Sostienen las entrevistas, como línea directriz, lo notable del centro educativo formador de docentes, en mayor medida, y de peritos agrícolas; desde los ébanos en el municipio de Jaumave hasta San José Las Flores en el municipio de Güemes, a partir de las declaraciones de tres de sus protagonistas.
          Se han escrito artículos periodísticos, revistas y opúsculos, todos muy valiosos, que abordan la historia del normalismo rural en el estado en forma fragmentaria. Falta escribirse la historia integral antes del fin del presente siglo. Es una responsabilidad con las generaciones presentes y futuras.
         Aquí el lector se encontrará con las opiniones, experiencias y juicios valorativos, dentro de un marco de elementos históricos. Se espera que sean de utilidad a los egresados de Tamatàn, a los estudiosos de la historia y a cualquier persona con el cariño suficiente al solar tamaulipeco que lo empuje a conocerlo.
   Consignan los entrevistados  el entusiasmo con el que vivieron en el internado, el reconocimiento por la transformación personal en la institución y las reflexiones sobre el legado educativo de la normal rural.   
           A Rigoberto Castillo Mireles sus ex alumnos lo consideran un director prudente y de mano firme, atento a las voces discrepantes. Estuvo en la dirección por cerca de quince años. Es persona de normas rurales. En la entrevista hace la síntesis de su paso por aquella escuela. Con nostalgia afirma: “Ojalá no hubiera desaparecido”.
           Fernando García Arellano egresó hace cincuenta años. Durante su carrera normalista fue presidente de la sociedad de alumnos. Ahí se acreditó como excelente orador. Comenta sobre las condiciones políticas del estado en aquellos días, del conocimiento que como estudiantes tuvieron de la Segunda Guerra Mundial y rinde un pensamiento de gratitud a la escuela y sus maestros. Ratifica en esencia lo dicho hace treinta años en su esclarecido discurso “Volvamos al punto de partida”.
          José Luis García García singular dirigente estudiantil; tienen el enorme mérito de haber aglutinado, coordinado y encauzado la aspiración de refundar la normal rural. Habla el maestro José Luis de las motivaciones surgidas al clausurarse su alma mater, de los obstáculos en la consolidación del proyecto y de la satisfacción al lograr el objetivo. Emocionado, expresa el encadenamiento de semejanzas entre el ejido y la normal rural, del concepto familiar que se formaba en ésta y del espíritu colectivo forjado en la organización de las aulas, los talleres y los campos de cultivo.
          Las palabras de los entrevistados reflejan en mucho lo que ex maestros y ex alumnos de Tamatán podrían decir.
          Estimado elector:
          Las causas personales que motivaron al entrevistador a emprender esta idea fueron las siguientes: cuando cursaba la educación secundaria tuvo conocimiento, por sus maestros de la escuela de Tamatán; ellos contaban anécdotas y las formas de organización y enseñanza en el internado. Uno de ellos llevó a la secundaria el discurso “Volvamos al punto de partida”, del que después se aprendió de memoria algunos fragmentos. Un día llegó muy temprano el maestro José Luis García García y en el patio de honor expresó ante la comunidad escolar: “Ser alumno de una escuela tecnológica agropecuaria es un privilegio y entender su mística, el compromiso”: Lo anterior le dejo una significativa imagen de la escuela desaparecida y de sus ex alumnos.
         Durante el presente siglo el normalismo rural y la escuela rural son las dos más grandes propuestas pedagógicas de México. La normal rural tamaulipeca es una porción de ese mosaico educativo y su historia debe ser rescatada.


Enrique Zúñiga Castillo
Tampico Tam.