EZC ¿Cuáles fueron las primeras
acciones de la Sociedad de ex alumnos?
JLGG Necesitábamos resolver una
ecuación: la organización de los ex alumnos de la Normal Rural de Tamatán. Sin
organización no puede realizarse un proyecto.
Nos organizamos en comités regionales y municipales en donde lo permitía
el número de ex alumnos. Una vez que recorrí todo el estado organizando todos
los comités, en ellos íbamos dejando tareas a realizar, entre ellas pedir el
apoyo de las demás instituciones sociales que había ahí.
Un
primer apoyo fundamental fue el del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación porque ahí estábamos inmersos, pero también pedíamos el apoyo de la
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, de organizaciones
masónicas y de todo el apoyo que pudiera conjugarse con el ideal “Por una
Normal Rural en Tamaulipas”.
Una vez que ya tuvimos la organización en todo el estado, la segunda
tarea fue localizar la ubicación física de la escuela, entonces ya nos apoyamos
en la estructura gubernamental. El gobernador de ese tiempo nos dio un gran
apoyo.
En la gira del candidato José López Portillo a la presidencia de la
República a Ciudad Victoria, en el Estadio, paseamos una gran manta por toda la
pista en donde pedíamos la Normal Rural. Ese día yo tuve reunión en Santa Apolonia, Municipio de Río Bravo
para ver unas tierras y llegué tarde al mitin político, creo que fue en febrero
cuando esto pasó.
Luego buscamos el apoyo del gobierno del Estado para hacer la petición
en la Ciudad de México, pero cuando fuímos allá ya teníamos vistos, espaciados
los lugares de Santa Apolonia, Jiménez, Jaumave, Llera, Ocampo, pero el que
mejor nos pareció fue San José de las Flores por varios factores.
Primero el ejido decidió darnos doscientas hectáreas, que formaban parte
de algo que yo sentía que teníamos que rescatar, que hace crisis cuando se
estandarizan los programas de educación normal: dejar un buen pedazo de tierra
para las prácticas agropecuarias para que se viera el componente fundamental
del normalismo rural.
Además, nos ofrecía otro aspecto que no nos ofrecía ningún otro lugar a
sesenta u ochenta kilómetros a la
redonda.
Por allí pasaban maestros ex-alumnos de
Tamatán y algunos otros compañeros que nos podían dar la cátedra que nosotros
necesitábamos. No teníamos ni un centavo en el presupuesto. Por allí pasaba el
maestro Ambrosio Córdoba a San Patricio, Mercedes Espiricueta pasaba a San
Carlos, Javier Medina pasaba a Miraflores, Collí pasaba rumbo a Barretal, Tito
Ordaz pasaba a Villagrán, nos daban una clase, regresaban y nos daban otra y
trabajábamos sábados y domingos.
Es decir, el recurso humano que necesitábamos fue el factor determinante
y decisivo para que fuera en San José.
EZC En las vacaciones de verano
de 1976 ustedes organizaron cursos propedéuticos con la finalidad de preparar
estudiantes egresados de secundaria para que presentaran examen en las normales
rurales del país.
JLGG Nosotros hicimos cursos
cursos propedéuticos en Tamatán como una estrategia para prepararlos para
presentar exámenes en las normales rurales del país.
También admitimos niños de primaria que iban a secundaria, pero ya
habíamos preparado a las comunidades aledañas a San José de las Flores, San
Cayetano, El Esfuerzo, La San Juana, Plan de Ayala. Oyama, Guillermo Zuñiga, La
Soledad, Marte R Gómez, 15 de Febrero, San Patricio, Las Conchas, etcétera.
Toda esa parte la habíamos preparado para que los muchachos que salieran
del curso se fueran a vivir con campesinos esperando el momento de iniciar la
normal rural.
Cumplimos con las formalidades porque no podíamos decir que era para formar
la normal rural, si lo hubiéramos dicho en ese momento no se autorizan los
cursos.
Los maestros que impartíamos los cursos fuimos un servidor, un maestro
que nos ayudaba en matemáticas el Profesor Margarito García Noriega…. Hubo
otros fenómenos, yo daba clases en la Normal Superior de Tamaulipas y entonces
con el director de la Normal Superior que había sido mi maestro el Profesor
Rigoberto Castillo Mireles, yo sacaba a los maestros de didáctica de las
matemáticas, de la geografía, de la historia.
Y
entonces mis compañeros de Tamatán que daban clases venían y eran los que
supervisaban esas clases. Se llenó la escuela “Epigmenio García” y nos apoyaban
fundamentalmente en la didáctica de su especialidad los compañeros de la Normal
Superior.
De septiembre a noviembre de 1976 el comité de ex-alumnos llevó a cabo
la búsqueda de los maestros que nos podían dar una clase en una especialidad,
que iban en tercer año de Normal Superior, en cuarto o en segundo, pero que
además tuvieran voluntad de darnos una clase. La búsqueda del lugar para fundar
la escuela, si había agua potable, energía eléctrica, espacio para construir
los dormitorios.
Ya el comité de Soto la Marina estaba formado, era quien nos iba a dar
la palma, ya estaba el comité de Aldama y Soto la Marina que nos iban a mandar
cabezas de pescado que no quisieran, frijol, maíz y una o dos vaquillas para
comer, ya estaban los comités formados.
Fueron meses de buscar el lugar del recinto oficial. Nos llevamos alrededor
de cien días. Siempre he pensado en los cien días napoleónicos. Cien días son
suficientes para consolidar un proyecto. En su raíz y en su arranque nos
llevamos cien días.
Siempre tuve la seguridad de lograr el objetivo de crear la escuela normal
rural porque era necesario no dejar en el abandono y la desesperación a las
comunidades rurales.