EZC Las escuelas normales
rurales y las escuelas centrales agrícolas surgen posteriormente a la creación
de la Secretaría de Educación Pública misma que se fusionaron después. ¿Cuál es
la razón?
JLGG En algunos lugares, la fusión de
la Normal Rural con la Central Agrícola se debió a aspectos circunstanciales.
Conozco el caso de fuentes vivas de la historia de la Normal Rural de Tamatán.
Ésta
empezó a funcionar en los Ébanos, municipio de Jaumave en 1930, pero
constantemente había fricciones entre personas de la comunidad y estudiantes
por problemas de convivencia comunitaria y también en aquel tiempo era muy
llovediza la región y la Normal Rural en múltiples ocasiones se quedaba
incomunicada. No había madera de comunicarse con otras comunidades. Estaba
lejos de Ciudad Victoria.
Estas circunstancias hicieron que la Normal Rural de Jaumave se fuese a
Tamatán en 1933, donde ya funcionaba una Central Agrícola.
Esa fusión fue muy importante, hizo que avanzaran las escuelas normales
rurales en un aspecto que allá era muy rudimentario, es decir, la explotación
agropecuaria.
Al
fusionarse la Normal Rural con la Central Agrícola toda la estructura
agropecuaria que había, sirve como sustento a la formación del maestro rural,
además de la vertebración pedagógica, psicológica y sociológica para el maestro
se le sumaba toda aquella experiencia que tenía esa comunidad en la estructura
agropecuaria, de tal manera que ahí en Tamatán se formaban maestros para
educación primaria y peritos agrícolas.
Pero tanto el maestro rural como el perito agropecuario tuvieron un
contagio formativo, de tal manera que en aquella época salían maestros rurales
con una gran mística, gran Formación y una gran capacidad de vinculación
comunitaria porque eran consejeros no solamente sobre pedagogía, eran de
primeros auxilios, parteros, consejeros veterinarios, consejeros agronómicos,
en una palabra: eran el mensaje de la ciencia y la técnica de aquel tiempo, que
llagaba a través del maestro rural.
Esa fue una parte muy importante, en mi concepto, en la formación
mística de los maestros.
Si
me preguntaran cuál es la ausencia en la formación del magisterio nacional, es
eso, la falta de conocimiento del desarrollo comunitario. Como el maestro lleva
pocos elementos de desenvolvimiento, pues no participa.
Si
ve que alguien se enfermó ahí, lo más que puede decir: “llévenlo con el doctor
que está a veinte o treinta kilómetros”. Pero ni siquiera puede decir: “Bueno,
pues, en tanto llega el médico, yo voy a poner una vendoleta, un torniquete,
una antisepsia”. No, simplemente dice: “Bueno, hay que buscar una camioneta
para sacarlo”. Pero él como agente no tiene ninguna acción paramédica en ese
momento porque no tiene esa preparación.
Falta ese tipo de maestro, que era ginecólogos, eran pediatras,
oftalmólogos; conjugaron los avances de los primeros auxilios con la medicina
herbolaria, hacían combinación y realmente eran personas que proporcionaron el
desarrollo comunitario.
Tenía una formación muy completa, muy digna de encomio, tenían toda una
formación espiritual, que es igual a místico, que les permitía no sólo estar en
la comunidad, si no estar inmerso en la comunidad, eran parte de la presencia
de los maestros. Este espacio del maestro rural fue muy importante.
En la medida en que las escuelas normales rurales se inclinaron más al
aspecto técnico-pedagógico y fueron marginando las actividades agropecuarias,
el normalismo rural fue sufriendo un deterioro progresivo que desde luego no le
permitió tener ese liderazgo comunitario que mantuvo por mucho tiempo y lo
sigue manteniendo.

