martes, 3 de julio de 2012

EL COMITÉ DE HONOR Y DE JUSTICIA.




     EZC Platíqueme ahora del funcionamiento del Comité de honor y de justicia.
       JLGG El Comité de Honor y de Justicia era un comité muy serio, se formaba con representantes de cada uno de los grupos. Tenía un presidente, un secretario y vocalías, pero actuaba como un órgano colegiado con todos los representantes en base a un reglamento.
         Eran cien puntos que se daban, pero había que ser muy reflexivos en esos cien puntos, en la práctica la verdad era que nada más eran cincuenta porque al terminar cincuenta y un punto, automáticamente el alumno estaba fuera de la escuela. Los cien puntos podían agotarse en un día, en una semana o dos semanas, pero en la práctica eran cincuenta.
            Por no ir a levantarte eran tres puntos menos, por no ir al almuerzo eran tres puntos menos, por no ir a clases era cinco, eran dos clases en la mañana y cuatro en la tarde, serían treinta puntos en un día podía acabarse los cincuenta puntos. Eso era muy importante, era parte de lo que uno defendía.
          Hubo otro aspecto muy interesante, este Comité de honor y de Justicia era manejado por un maestro asesor y los propios alumnos. Muy estrictos los compañeros y muy responsables, generalmente no le dejaban ir una “rola” a uno.
         Los reportados se marcaban los sábados en una lista y después de las tres de la tarde hasta el domingo, cada hora un corneta de guardia pasaba lista a los reportados y en esa hora podía disponer de esa gente para lavar los sanitarios, ver los cerdos, las mulas y trabajar en el campo. Los reportados además de que les restaban los puntos tenían que hacer esas actividades extras. Fue un hermoso ejercicio disciplinario que le dio a la escuela mucho prestigio.
          En las competencias deportivas y culturales que organizaban las normales rurales, Tamatán ocupó el primer lugar como la delegación más disciplinada y le dieron un trofeo que era un carruaje romano como prueba de ese hecho.