EZC Platíqueme ahora del
funcionamiento del Comité de honor y de justicia.
JLGG El Comité de Honor y de Justicia
era un comité muy serio, se formaba con representantes de cada uno de los
grupos. Tenía un presidente, un secretario y vocalías, pero actuaba como un
órgano colegiado con todos los representantes en base a un reglamento.
Eran cien puntos que se daban, pero había que ser muy reflexivos en esos
cien puntos, en la práctica la verdad era que nada más eran cincuenta porque al
terminar cincuenta y un punto, automáticamente el alumno estaba fuera de la
escuela. Los cien puntos podían agotarse en un día, en una semana o dos
semanas, pero en la práctica eran cincuenta.
Por no ir a levantarte eran tres puntos menos, por no ir al almuerzo
eran tres puntos menos, por no ir a clases era cinco, eran dos clases en la
mañana y cuatro en la tarde, serían treinta puntos en un día podía acabarse los
cincuenta puntos. Eso era muy importante, era parte de lo que uno defendía.
Hubo otro aspecto muy interesante, este Comité de honor y de Justicia
era manejado por un maestro asesor y los propios alumnos. Muy estrictos los
compañeros y muy responsables, generalmente no le dejaban ir una “rola” a uno.
Los reportados se marcaban los sábados en una lista y después de las
tres de la tarde hasta el domingo, cada hora un corneta de guardia pasaba lista
a los reportados y en esa hora podía disponer de esa gente para lavar los
sanitarios, ver los cerdos, las mulas y trabajar en el campo. Los reportados
además de que les restaban los puntos tenían que hacer esas actividades extras.
Fue un hermoso ejercicio disciplinario que le dio a la escuela mucho prestigio.

